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Rector Carlos Saavedra: “Esperamos avanzar en un proyecto que permita el reconocimiento por ley a la función pública de nuestra universidad”

Principal autoridad de la Universidad de Concepción reflexiona sobre lo que fue el 2022 para la casa de estudios, analiza el rol social de la institución y habla sobre los desafíos a futuro.

“Con el esfuerzo de todas y todos logramos recuperar la presencialidad segura y el avance total de las actividades universitarias y los desafíos institucionales”. Con esa frase, el Rector de la Universidad de Concepción, Dr. Carlos Saavedra Rubilar, resume todo lo acontecido en el año que culmina hoy.

Un periodo cargado de hitos para la principal casa de estudios del sur del país. Entre ellos, como dice la autoridad académica, el retorno presencial total de la comunidad universitaria, una vez superadas las restricciones que había impuesto la pandemia, su reelección en el cargo de Rector de la UdeC y los diversos desafíos institucionales en que se avanzó durante el 2022.

En conversación con Diario Concepción, el Rector Carlos Saavedra repasa los principales acontecimientos que marcaron este año, también analiza a la UdeC como actor social relevante de la región y del país, además de proyectarla hacia el futuro, aquello que quiere dejar como legado al término de su periodo, en 2026.

-Al término de este año, ¿cuál es el balance del Rector de la Universidad de Concepción respecto del 2022?

En términos personales, muy honrado y agradecido de tener la oportunidad de continuar al mando de la UdeC, en el rol de Rector y Presidente de la Corporación. Agradecido de toda la comunidad académica que participó en este proceso electoral. Tuvimos que hacer todos los esfuerzos para retornar a la presencialidad, después de los dos años de pandemia y con todas las incertidumbres que estaban al inicio. Un periodo lleno de incertidumbres, en el cual pudimos transitar con tranquilidad en el cuidado de las personas. También, mantener todos nuestros pilares misionales funcionando de la mejor forma, abordando proyectos y desafíos institucionales mayores, como son los que estamos enfrentando, en términos de reforma de estatutos, proceso de acreditación muy avanzado y nuevos desafíos que hemos ido incorporando. Desde esa perspectiva, es un año que termina con una muy alta intensidad, pero diría con la satisfacción de una gran labor cumplida, porque hemos podido, en esta etapa final, en la relación con nuestros trabajadores, tener un proceso bastante ejemplar en el ámbito de la negociación colectiva, todos procesos que este año se cerraron de muy buena forma.

-¿Qué ha sido lo más complejo y qué destaca, tanto en los primeros cuatro años, como en este 2022?

-Lo primero, es el agradecimiento y reconocimiento por tener el honor de continuar en la conducción. Sabíamos que el proceso eleccionario, en una reelección después de un período tan difícil, no solo para nuestra sociedad, sino para todo el mundo, era muy fácil abordarlo desde la crítica, porque todas las personas habían vivido situaciones complejas. Finalmente, se reconoció el esfuerzo que desarrollamos en términos institucionales, de poder conducir la institución sin necesidad de recurrir a despidos, fórmulas que en otras instituciones fueron ineludibles. Logramos hacer todos los ajustes que se requerían y prepararnos para lo que estamos enfrentando hoy. El próximo año tenemos que enfrentar tres situaciones que son difíciles para cualquier institución: primero, entregar un reajuste de acuerdo con las expectativas de nuestra comunidad o, al menos, que nos permita mantener el valor adquisitivo que se perdió. Este 2022 es el año de la mayor inflación en Chile desde 1992 y pudimos ofertar el mayor reajuste que ha tenido nuestra universidad, desde el momento en que tenemos registro desde esa fecha; al mismo tiempo, tenemos que mantener el crecimiento en términos de infraestructura y, para el próximo año, el compromiso de crecimiento en infraestructura solo para la universidad es de 12 mil millones de pesos; además, debemos enfrentar el pago de una cuota importante de la deuda histórica institucional. Y eso, con el ordenamiento que hemos desarrollado durante estos años, vamos a poder cumplirlo. Ello es una muy buena noticia en términos de la estabilidad, de la madurez que ha ido alcanzando este proyecto. Hoy se empiezan a ver efectivamente los logros alcanzados durante la etapa anterior.

-Este año se puede denominar como el de la “presencialidad total”, ¿cómo evalúa el proceso de retorno presencial total a labores académicas y administrativas?, ¿qué significó para la UdeC?

En el período de pandemia, lo que se vivió fue un proceso de incorporación de uso de plataformas digitales en forma extensiva y, por supuesto, que ese aprendizaje constituye un valor institucional adicional, y que con certeza es tará presente en todos los procesos institucionales. Y eso es lo que esperamos ir profundizando durante el año 2023. La evaluación es positiva, después de todo este tiempo, cuando uno comienza ahora a conocer experiencias internacionales; en nuestro continente, grandes universidades durante la pandemia estuvieron prácticamente dos años cerradas. En ese sentido, lo hicimos bien y rápido, y con la incorporación de las tecnologías que nos permitieron mantenernos en contacto y que fue vital. Pero hoy el reencuentro en términos presenciales, en cada una de las actividades realizadas, se valora.

-A nivel institucional, este año se presentaron importantes nuevas herramientas, la Política de Inclusión de la UdeC y la Política de Género, la de Internacionalización y la de Investigación. ¿Cómo analiza estos procesos?

Hemos ido definiendo, construyendo en forma participativa, diversas políticas. No solo habíamos avanzado con la Política de Investigación, con la Política de Calidad, la Política de Vinculación con el Medio y, por supuesto, que se integran estas nuevas políticas de Inclusión y de Equidad de Género. Estas políticas institucionales en su conjunto, alineadas con el Plan Estratégico Institucional, nos permiten definir y priorizar las acciones presentes y futuras en la institución, de manera de ir dando cumplimiento e implementando los planes, que garanticen el cumplimiento total de estas políticas. En particular, la Política de Inclusión, la hemos planteado dentro de nuestra misión, una universidad laica, pluralista, inclusiva; esto último no puede quedar vinculado simplemente a un discurso, a un elemento retórico, sino que se tiene que materializar en hechos, que las futuras generaciones de estudiantes puedan sentirla y vivirla. También tiene que ser parte de lo que marque el avance de nuestra institución en generación de oportunidades, primero para el desarrollo de las capacidades profesionales administrativas y técnicas de las personas que participan, como funcionarias, funcionarios de la Universidad, pero también para todas las nuevas generaciones de estudiantes que van a venir. Durante el proceso de socialización de las versiones finales de las políticas, escuchamos y recibimos testimonios tremendamente significativos desde el punto de vista institucional, del modo en que algunas acciones de inclusión transformaron comunidades completas. La institución capaz de transformarse y dar la respuesta necesaria para esa persona. Ese esfuerzo mayor en términos de inclusión es el mismo que queremos extender en términos de Equidad de Género. Dar cumplimiento, a la eliminación de brechas, ir generando acciones afirmativas o elementos que permitan garantizar que el desarrollo de las personas al interior de esta comunidad no está determinado por su género de nacimiento.

-Dos procesos relevantes: Autoevaluación para la acreditación institucional y Reforma de Estatutos

El proceso Acreditación Institucional viene preparándose desde noviembre del 2020 y debemos entregar nuestro expediente de acreditación durante abril de 2023 y recibir la visita de pares en noviembre. Se ha avanzado muy bien, de acuerdo con la planificación. En estos momentos, ello se está socializando con facultades en el proceso de autoevaluación. La Dirección de Desarrollo Estratégico está cumpliendo ese rol, sigue en cada una de las comisiones -en las cinco dimensiones de acreditación- trabajando y esperamos recibir en el mes de enero un primer borrador, una primera versión completa de la autoevaluación institucional. Agradecer el compromiso de todas las personas que han participado, porque es un proceso tremendamente demandante, pero que nos permite a la vez mirarnos institucionalmente y ver cómo hemos ido ajustando los mecanismos de aseguramiento interno de la calidad, para entregar la mejor formación a nuestros estudiantes, alcanzar los niveles de excelencia esperados en la generación de conocimiento y, por supuesto, reforzar la vinculación con el medio, extendiéndola hacia la bidireccionalidad en todos los procesos que sea posible, articulándola con los otros dos pilares misionales. La Acreditación Institucional está muy bien desarrollada y vamos a llegar bien preparados en las fechas que correspondan.

Y, sobre la reforma de estatutos…

También el avance ha sido sustantivo. Durante el 2022, se realizó el proceso participativo de la reforma de estatutos. Este proceso se inició en marzo del año 2021, con la decisión del directorio, en junio con la decisión del Consejo Académico y con la posterior constitución de la Comisión de Reforma, por allá por septiembre del 2021. A la fecha, ya está trabajando la Subcomisión de Redacción, con el apoyo de la Comisión Técnica. Sigue estando presente el trabajo permanente de la Comisión de Reforma de Estatutos, integrada por miembros del Directorio de la Corporación y del Consejo Académico, con cuatro representantes de cada uno de estos cuerpos colegiados superiores y bajo la coordinación general de la Dra. Ximena Gauché Marchetti. En estos momentos, la Subcomisión de Redacción está recibiendo los diferentes insumos para esta etapa final de generar una propuesta, un borrador que va hacia los órganos colegiados que adoptarán las decisiones para su trámite final y que esperamos, si los plazos se cumplen razonablemente, cerca de noviembre, si es que los cuerpos colegiados superiores aprobaran la versión final de esta propuesta, llevarla a la Asamblea General de Socias y Socios para su aprobación. Esperamos culminar en forma exitosa este proceso durante el año 2023.

-En el último ranking de educación superior en Chile, el del Grupo de Estudios Avanzados, GEA Universitas, la casa de estudios mantiene el tercer puesto en el ranking global, siendo una vez más la institución mejor calificada de las que se ubican fuera de la región Metropolitana. ¿Cómo evalúa la UdeC esas mediciones?

El conjunto de rankings, tanto internacionales como nacionales, nos entregan información acerca de cómo nos ve la sociedad, cómo nos ven nuestros pares en distintas dimensiones. Nuestra vocación, nuestra decisión permanente es poder entregar mayores niveles de excelencia en cada una de las actividades que desarrollamos. Ese ranking efectivamente reconoce el avance institucional, en términos de transferencia tecnológica e innovación y ciertamente este año nuestra universidad ha tenido roles tremendamente destacados. En los premios Avonni, por ejemplo, vimos que nuestra universidad estuvo presente tanto en nuestras investigadoras e investigadores, como en exalumnos y empresas incubadas en nuestra universidad. Estamos muy felices y en realidad vemos que el esfuerzo que se ha hecho sistemáticamente, desde cada una de las unidades de la universidad, dependientes de la Vicerrectoría de Investigación y Desarrollo, han ido dando sus frutos. En estos momentos, uno de los proyectos institucionales mayores que hemos promovido en el ámbito de la transferencia tecnológica se orienta hacia que Chile se transforme en un productor de cobre verde en el sentido del deseo y esperanza de la sustentabilidad en los procesos productivos y de elaboración y preparación de productos basados en cobre.

UdeC, actor social

-Siempre se ha sostenido que la UdeC es un actor relevante en diversos ámbitos de la sociedad, sobre todo en Biobío, ¿en qué se traduce esa afirmación?

Nuestra universidad, tanto en Biobío como en Ñuble, está involucrada fuertemente en el quehacer y en el desarrollo de cada una de estas regiones. Una fuerte vinculación con los Gobiernos Regionales, a través de una serie significativa de proyectos, por ejemplo, del Fondo de Innovación para la Competitividad y cómo hemos ido avanzando en estos elementos, pero también el aporte en la construcción de políticas públicas. Hoy día, las representaciones en diversas Seremias y la integración de consejos mayores en cada una de las regiones muestran la relevancia permanente de la universidad como actor social significativo para Biobío y Ñuble. Este reconocimiento se expresa también en la presencia permanente de nuestras investigadoras, nuestros investigadores, abordando diferentes temáticas que tienen interés para las comunidades particulares. Hace muy poco entregamos los premios a los estudiantes que desarrollaron su trabajo de habilitación profesional en diversas carreras en forma asociativa, en lo que hemos denominado Prácticas con Impacto, donde equipos multidisciplinarios trabajan con diversas comunas de las regiones que requieren de apoyos profesionales para el desarrollo y elaboración de proyectos que apunten a la construcción de políticas públicas. Desde esa perspectiva, estamos presentes en una multiplicidad de temas en los cuales esta idea de ser un actor social relevante se pone de manifiesto.

-En 2026, cuando termine su periodo, ¿qué espera dejar como camino trazado o como legado?

Hoy día estamos trabajando, en el ámbito de la innovación, en la instalación de Distritos de Innovación en Chillán, Concepción y también en Los Ángeles, en diferente formato, pero todos orientados hacia la presencia en el ámbito de la tecnología. Es una actividad en la cual nos vamos a concentrar fuertemente, pero también evaluando la potencialidad máxima de nuestras capacidades institucionales, a través de un trabajo asociativo mayor. Por ejemplo, desde la Región del Biobío, se pueden llevar adelante las políticas públicas en el ámbito de océanos y maritorio, a través de un Instituto Nacional de Oceanografía que esté centrado en la Región. En Concepción, esperamos también dar a conocer un proyecto de soluciones basadas en naturaleza, que sea un legado para las ciudades del Gran Concepción. Ir avanzando en el desarrollo de nuevas carreras, el fortalecimiento de los programas, queremos garantizar que en 2025 todas las facultades de nuestra universidad puedan ofrecer el grado máximo de doctorado. Hemos iniciado un trabajo de acercamiento y de acompañamiento con las facultades que deben avanzar en esta tarea. Fortalecer equipos de investigación asociativa, el fortalecimiento de las Ciencias Sociales, Jurídicas, Humanidades y Educación, a través de programas asociativos mayores, como el Programa Conocimiento 2030, que está avanzando. Continuar con la asociatividad con el resto de las universidades de la Región del Biobío y Ñuble, rompiendo los paradigmas tradicionales de la competencia y reemplazándolos por la colaboración y asociatividad para construir mejores condiciones de vida y de formación para nuestros estudiantes y para las personas que habitan estas regiones.

-En el segundo semestre se puso en la mesa el tema de la seguridad en el campus, ¿qué medidas y conclusiones proyecta en esta materia?

Es un tema que ha estado permanentemente en nuestra universidad, desde hace ya al menos una década y tiene periodos que resultan muy álgidos y, sobre todo hoy, por el uso de las redes sociales, en la difusión de algunos hechos que son de preocupación mayor para las autoridades superiores y también tienen que ser de preocupación mayor para las fuerzas policiales, para los Sistemas de Justicia. Hemos generado un planteamiento integral para abordarlo, desde una perspectiva socio-comunitaria y no solo desde una perspectiva de seguridad. Hemos visto que recientemente los locatarios y vecinos del sector Plaza Perú, después de que la universidad propone el programa “Cuidemos nuestro Campus”, han propuesto “Cuidemos nuestro Barrio”. Por supuesto que habitamos el mismo espacio y trabajaremos en conjunto por la seguridad de las personas. Hemos fortalecido los mecanismos internos de seguridad, incorporando tecnología, mejor articulación con las fuerzas policiales, pero además se requiere el apoyo y la presencia de toda la comunidad. En definitiva, hemos incorporado el buen vivir en el interior del campus, las condiciones de sustentabilidad y, por supuesto, las de seguridad, como los tres elementos del plan integral “Cuidemos Nuestro Campus”, iniciativa que hemos presentado tanto al Directorio de la Corporación como al Consejo Académico, y hemos recibido sendos apoyos en estos cuerpos colegiados superiores. Y, ya hemos empezado a ver los primeros frutos de esta acción.

-También fue un año de proceso constitucional en Chile, ¿cómo analiza Ud. este periodo y lo que se viene sobre ese tema?

Viene un periodo que tiene un marco regulatorio bastante diferente al proceso que vivimos en el anterior y estamos revisando los mecanismos en que se incorpora nuestra universidad, en conjunto con otras instituciones de educación superior, para el trabajo en este ámbito. Por ejemplo, posibilitar la participación, cómo sistematizar los resultados de esa participación. Pero también entendemos que este nuevo proceso tiene insumos iniciales que son muy potentes y que provienen de procesos participativos anteriores, y lo que uno esperaría es que esos insumos alimenten este proceso y la participación se va a expresar de manera diferente a lo que se dio en la primera etapa. Esta participación del grupo de expertas y expertos en el período enero marzo, la configuración posterior de las personas que van a ser elegidas por votación popular para desarrollar la tarea a posteriori y la final articulación. Así que allí estaremos de todas maneras como universidad, pero nuestro énfasis en esta etapa va a estar también puesto desde el punto de vista del resguardo y reconocimiento en términos constitucionales de la Universidad Concepción, como una de las universidades tradicionales que aportaron al sistema. Y esta primera presentación la haremos al Presidente de la República el día 3 de enero, en una reunión que sostendremos en conjunto con todos los rectores de las Universidades G9.

UdeC del futuro

-¿Qué puede esperar la comunidad universitaria y de la Región respecto de lo que será el panorama el próximo año para la UdeC?

El 2023 esperamos ir cerrando los principales hitos. Tenemos que concluir, y esperamos concluir en forma exitosa, el proceso participativo que hemos llevado en torno a la Reforma del Estatutos. Esperamos para nuestra comunidad y también para la región y el país, poder informar hacia fines del 2023 que hemos concluido en forma exitosa el proceso de acreditación institucional, habiendo alcanzado nuevamente la acreditación máxima y el máximo número de años, que son siete. Haber avanzado en forma sustantiva en el proceso de certificación en igualdad de género, en el trabajo que va a desarrollarse junto al Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo y sus representantes regionales. Haber consolidado también en forma significativa el convenio que vamos a iniciar con el proceso del Distrito de Innovación en Ñuble, que haremos durante la primera semana de enero de 2023. Haber avanzado en la búsqueda de empresas y los mecanismos que estimulen la presencia de empresas e instituciones en este distrito. Allí, abordando una oportunidad, un nuevo polo de desarrollo para Chillán, que esperamos sea armónico con los desafíos que tiene en términos de infraestructura el Gobierno Regional para la misma área donde se desarrollará el distrito, pero también junto al polo de salud de la Universidad del Biobío. Esperamos que este triángulo de renovación urbana genere una dinámica significativa para la ciudad.

-Y en Concepción…?

En Concepción lo mismo, consolidar estos distritos de innovación orientado en las tecnologías clave habilitantes, junto al Gobierno Regional del Biobío. En Los Ángeles, con la empresa privada, abordando los temas de desarrollo de nuevos materiales, esperamos que todos los proyectos de innovación para la competitividad que hemos iniciado con los gobiernos regionales puedan mostrar avances significativos. Estamos apoyando a los gobiernos regionales también en las actualizaciones de sus estrategias regionales de desarrollo, tanto en Ñuble como en Biobío. Esperamos avanzar en un proyecto que permita el reconocimiento por ley a la función pública de nuestra universidad. Son múltiples las tareas, además de todas las tareas cotidianas y significativas que desarrolla nuestra comunidad en términos de formación, de ciencia y generación de conocimiento de excelencia, y también esta fuerte e indisoluble vinculación que tenemos con nuestros territorios y nuestras comunidades.

-¿Cuál es el mensaje para la comunidad universitaria?

Estar donde estamos no sería posible sin el aporte de toda la comunidad. Hemos llegado lejos y avanzado mucho, pero ello ha sido solo posible con la participación tanto del cuerpo académico, que mantuvo los procesos formativos y mantuvo su esfuerzo por la investigación, el personal administrativo y de servicios, que permitió la continuidad del funcionamiento de nuestra universidad, y los estudiantes, que apostaron a formarse en nuestra universidad, incluso no habiendo podido visitar nuestros campus por años. El principal mensaje es de agradecimiento y reconocimiento. Por eso es que, en el cuidado de las personas, hemos puesto nuestro principal énfasis en este tiempo, de manera de generar oportunidades para el desarrollo personal y profesional, y que esto vaya acompañado de los adecuados reconocimientos.

Fuente: Diario Concepción, edición del 31 de diciembre de 2022, página 10 y 11.

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