Red G9

El rol de la universidad pública en el cuidado del medio ambiente

Columna de opinión del Rector Claudio Elórtegui, de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, publicada en El Dínamo, el 23 de julio de 2021.

Las universidades públicas debemos asumir con decisión el compromiso de contribuir al desarrollo sostenible, teniendo presente que es en estas instituciones donde se forman agentes de cambio y se permiten miradas críticas y transformadoras de la sociedad.

Las consecuencias sociales y económicas de la pandemia, han demostrado la urgencia de generar estrategias y medidas concretas que permitan reactivar nuestra economía, conciliando el crecimiento económico con el cuidado de las personas y la protección del medio ambiente. Sin duda, este momento histórico representa una oportunidad única para avanzar hacia un desarrollo sostenible.

Las universidades públicas debemos asumir con decisión el compromiso de contribuir al desarrollo sostenible, teniendo presente que es en estas instituciones donde se forman agentes de cambio y se permiten miradas críticas y transformadoras de la sociedad.

Como miembros de Pacto Global de las Naciones Unidas, desde la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso buscamos contribuir a la Agenda 2030 y sus 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible, poniendo nuestras capacidades y conocimientos al servicio de la sociedad.

El Centro de Acción Climática es una manifestación concreta de este compromiso institucional con el desarrollo sostenible y particularmente con el llamado a cuidar nuestra casa común que hace el Papa Francisco en su Encíclica Laudato Si. Es así como busca aportar desde la investigación aplicada a la adaptación climática a nivel regional y nacional; y a partir de un trabajo articulado con otros centros de investigación, académicos e investigadores de la Universidad, ofrece una respuesta interdisciplinaria y específica a los sectores económicos más impactados por las variaciones del clima.

Las universidades -públicas y privadas- son llamadas a realizar acciones para fortalecer la resiliencia climática en los territorios donde se ubican, y también realizar contribuciones al sistema escolar, y a generar proyectos que propicien la reducción de la exposición a contaminantes atmosféricos por parte de niños y niñas que residen en zonas expuestas en diversas regiones del país.

En materia de políticas públicas, el Centro de Acción Climática está realizando una importante contribución participando en el proceso legislativo de la nueva ley de cambio climático y la ley de glaciares. Y a nivel internacional ha estado contribuyendo a un llamado a una recuperación sostenible e inclusiva en colaboración con el Centro Global de Adaptación de los Países Bajos, generando recomendaciones para los países miembros de CELAC, entre otras iniciativas.

En tan solo un año y medio de actividad, el Centro de Acción Climática, en el marco de la vocación pública institucional, ha generado propuestas y acciones concretas para hacer frente a uno de los desafíos más urgentes que tiene la humanidad, como son los efectos del cambio climático.

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